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Flexibilidad, tipos y consideraciones

tipos de flexibilidad

Ésta parece ser la frase preferida de la mayoría de entrenadores, fisioterapeutas y asesores deportivos en general: tienes que estirarte bien. Sin embargo, es la acción más olvidada o descuidada del atletismo popular. Todos “hagamos estirar” después de la práctica, con estos falsos estiramientos de cuádriceps mientras hablamos sobre cualquier curiosidad. Que la primera piedra sea echada por quien haga una mesa de estiramientos completa después de cada día, con posiciones correctas y tiempo de espera. Me temo que no haya demasiadas lapidaciones que deplorar.

¿POR QUÉ DEBE ESTIRAR?

Los estiramientos mejoran la flexibilidad de nuestros músculos y por tanto la movilidad de nuestras articulaciones. Alivian la tensión muscular mejorando el suministro de oxígeno a las fibras y reduciendo la fatiga. Flexibilidad mejora el rendimiento y minimiza el riesgo de lesiones, además de mejorar la coordinación muscular y reducir el riesgo de dolor lumbar. En resumen, lo más importante que debe convencerte sin dudarlo es eso te harás menos daño.

El trabajo de flexibilidad es una inversión de futuro, porque cuanto más lo cultivamos y conservamos, más tiempo nos acompañará y disfrutaremos de sus beneficios, sino es una calidad destinada a olvidarse. Con la edad perdemos flexibilidad, y es imprescindible cuidarle para mantenerlo joven.

Quizás la recuperación muscular y la mejora del rendimiento son las grandes banderas de la flexibilidad, pero su influencia en la forma física no es menos significativa. mejora de la técnica de carrera. Si no se estira, le atraerá la rigidez muscular y el vicio postural que arruinará su técnica de carrera. Una buena carta de ejercicios técnicos de carrera, así como un buen trabajo de su flexibilidad, le llevarán a un nivel de calidad y salud.

tipos de flexibilidad

Hay cuatro formas principales de trabajar su flexibilidad, dos de las cuales son recomendables y una casi prohibida porque es peligrosa y obsoleta (el famoso rebote).

  1. Método estático pasivo. Consiste en estirar paulatinamente el músculo con asistencia (otra persona, máquina o elemento proporcionado para este fin) tanto como sea posible sin sentir dolor o sensaciones desagradables; entonces la posición se mantiene durante un tiempo. Por tanto, si hacemos una cara que nos afeita el pecho, definitivamente no estamos siguiendo este método. Es el más utilizado y el más accesible. Ejemplo: estirado de espaldas, una pierna recta, un asistente levanta la otra sin doblar la rodilla.
  2. Método estático activo. Estiramos el músculo al máximo y después ejercemos nosotros mismos una contrafuerza igual (contracción isométrica) sin ayuda para mantener la posición estirada. Esta forma es más exigente porque requiere de nuestra propia energía para ejercer resistencia. Ejemplo: el típico estiramiento de cuádriceps donde nos equilibramos sobre un pie y sostenemos el otro pie en la espalda.
  3. Método de facilitación neuromuscular propioceptiva (FNP). El más complejo de ejecución y que produce mayor rendimiento o mayor ganancia de flexibilidad, aunque también conlleva mayor riesgo. Se trata de realizar un estiramiento al máximo y desde esa posición hacer que el sujeto vuelva a la posición inicial pero aplicando (el asistente) una fuerza contraria que le obliga a realizar una contracción excéntrica de los músculos antagónicos al estiramiento. Ejemplo: Tumbado de espaldas, el asistente dobla la pierna hasta que la rodilla esté en el pecho, después te pide que vuelvas a estirarla, pero te impide hacerlo hasta cierto punto con el peso de tu cuerpo.
  4. Método balístico . Sin duda lo más famoso y lamentable. Podemos ignorar los tecnicismos por su falta de interés, por definirlo como el típico rebote de una vida. Durante los estiramientos con rebotes, el tiempo de alargamiento no es suficiente para generar una “memoria” en el músculo, que también reacciona con contracciones a este estímulo, provocando una acción contraproducente y un alto riesgo de lesión por rotura de la fibra. La tendinitis del entrenador, la probabilidad de sufrir un esguince, lumbalgia o artrosis entre otros.

    Un estilo de vida sedentario vuelve a ser un gran enemigo para la gente laxa, porque la tonificación muscular es un gran aliado para soportar estas articulaciones y minimizar su «fragilidad». Por tanto, una de las indicaciones es la construcción muscular con poco soporte de peso, ejercicios de propiocepción y isométrico . Una buena mesa de alargamiento para los grupos musculares trabajados, éste será otro de los pilares.

    Conoce tu cuerpo, estudia tus capacidades y necesidades. Se estira con mucha cabeza, bien informado y sobre todo con paciencia. Recuerde que la prisa mata y que la mejor manera de afrontar una sesión de estiramientos o relajarse es pensarlo como una meditación. Te hará bien porque vas a correr más, mejor y durante más años.